Memoria de la Casa
Antes de las recetas
Mucho antes de convertirse en recetas, fueron aromas y sabores conocidos en casa.
En Guadalajara, el abuelo del fundador sentía curiosidad por las plantas, el agua y los árboles frutales. Sus viajes ampliaron ese interés. En casa, aquel conocimiento aparecía de una forma sencilla: infusiones que compartía con su familia, los tés del abuelo.
Con los años, parte de aquella biblioteca familiar fue heredada. Su lectura volvió a encontrarse con esos recuerdos cuando ya existía una búsqueda propia alrededor del chocolate.
La memoria de una casa comenzó a conversar con el oficio de otra.
El chocolate amargo aporta profundidad y matices. Cada formulación busca conservar su carácter y permitir descubrir los elementos que lo acompañan. El licor se utiliza en pequeñas cantidades para aportar carácter, contraste y profundidad, nunca para dominar el bombón.
La frescura, la intensidad, la acidez, la persistencia o un pequeño estallido de sabor ofrecen otra forma de comprender el resplandor de Casa Zivit.
Su fórmula pertenece a La Cocina. Su historia, a la Casa.